miércoles, 4 de enero de 2012

AQUELLA NOCHE DE LLUVIA de Amalia Jorge Frías

           AQUELLA NOCHE DE LLUVIA          


                       Para mi sobrina Begoña


Tenía dieciséis años cuando mis primos Francisco y Amalia, naturales del pueblo de Arafo, tuvieron que pasar unos días en mi casa.  Su hija más pequeña, de seis meses de edad, estaba enferma de la garganta y querían que la viera un especialista.
Esa misma noche, que llovía torrencialmente, la niña se agravó. Salimos con ella en un taxi en busca de un médico.  El primero que la observó ya concluyó que había que operarla de forma urgente.  Los padres estaban tan nerviosos y afectados que no podían tenerla en los brazos y fue así como, a tan temprana edad, me encontré llevando una criatura a punto de morir junto a mi pecho.
Recorrimos varias clínicas, ya que hace cincuenta años los servicios de salud en Santa Cruz no contaban con las facilidades y adelantos actuales.  Por fin, ya amanecía cuando en la Clínica del doctor Barajas pudieron hacerle una traqueotomía.  Cuando la coloqué en brazos del médico,  ya apenas podía percibir su respiración.  Finalmente y gracias a Dios, la operación fue un éxito.

He querido escribir este relato para que ella y su familia sepan por qué siempre la he querido tanto y es que, esa noche, fue una de las más largas de mi vida.  Al tenerla tan cerca en momentos tan definitivos, aquella niña de entonces se convirtió en algo mío, como si de una hermana pequeña se tratara.

Deseo enviarle un abrazo muy fuerte a ella, a su esposo y a sus hijos (a todos los quiero muchísimo), con mis mejores deseos para el año que comienza y que esta pequeña historia, que es la suya, escrita con el corazón, sea para Begoña, mi regalo de Reyes.

4 comentarios:

  1. COMO SIEMPRE, TAN COMEDIDA EN LO QUE HACES Y DICES. LO MISMO PARA ESCRIBIR, MIDIENDO TUS PALABRAS Y COLOCANDO ACERTADAMENTE CADA FRASE. ME PARECE FANTÁSTICA TU FORMA DE EXPRESARTE Y DE VER LAS COSAS. SEGURO, ALGO SE ME PEGARÁ

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  2. muy bonita tu entrada, me ha gustado

    Reflexión en serie: http://reflexionserie.blogspot.com.es/

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  3. Soy esa niña que Amalia sostuvo en sus brazos..Con tu manera sencilla y llena de ternura nos has emocionado a todos..Gracias por este regalo...Te queremos ¡¡

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  4. Un despiste o un olvido hizo que no te comentara este precioso relato en su momento, Amalia. Fue uno de los primeros que leí de ti, así que, ahora, con la perspectiva que da el tiempo, puedo decir que empecé a conocerte un poco mejor, a través de él, pues lo que cuentas y el modo en que lo haces, no solo relata una hermosa historia, sino que habla de ti, de cómo piensas, de cómo sientes, de cómo eres...; sólida, fuerte, pero llena de una sensibilidad especial. De modo que, aquella noche de lluvia, no sólo te unió a aquella niña para siempre, sino que nos unió también a nosotras, de alguna forma; cosa de la cual me alegro infinitamente. Ahora que termino de escribir el comentario, puedo intuir por qué este ha sido el justo momento de hacerlo. Un abrazo, Amalia.

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