martes, 20 de marzo de 2012

RESIGNACIÓN de Dolores Fernández Cano




Amanece en el hogar del matrimonio Márquez.  Hoy es un día diferente pues el hijo de ambos ha acabado la carrera de Periodismo.  Graciela se siente entusiasmada aunque hay algo que enturbia su felicidad, y es el regalo que el padre le prometió al hijo por la graduación.
El esposo entra en la cocina para desayunar.  Saluda con unos buenos días querida, a su mujer.  Entonces, Graciela le pregunta: ¿sigues pensando en comprar la moto a tu hijo?.  Amadeo contesta que sí, pues se lo prometió.  Ella sugiere: dile que no tenemos dinero.  No puedo, le contesta él, además el chico sabe que obtuvimos la cantidad necesaria gracias a la venta de tus dos cuadros y lo que heredé de mi abuelo.
Jorge aparece muy sonriente y saluda a sus padres.  Dice que está deseoso de tener en su poder la moto.  Su madre, al oírle, siente un escalofrío.  Le ruega que se olvide, que se busque otra cosa pero, él contesta: madre, sabes que siempre he querido una moto.  Sólo estudié Periodismo por complaceros ya que mi ilusión es participar en el campeonato del mundo de motociclismo y ser un gran motero.  Lo siento, madre, tendrás que acostumbrarte.  Y los dos hombres se marchan al concesionario, en busca del regalo.  Graciela, al quedarse sola, suspira: ¡ay, Dios mío!.  De ahora en adelante tendré que encender una vela.  Por cierto, ¿quién será el patrón de los motoristas?

               
                       

2 comentarios:

  1. Muy bien perfilado el relato. El lector puede seguir, sin dificultad, la secuencia de las escenas. Un toque final lleno de picardía e ingenio.

    ResponderEliminar
  2. Como siempre, te sales, eres una gran narradora y tienes una imaginación prodigiosa. Enhorabuena. Maary

    ResponderEliminar