martes, 25 de septiembre de 2012

KUBRAT CON MIEDO de Candelaria Díaz




Me llamo Kubrat.  Soy un niño rumano que vivía en un lugar lleno de muchos niños como yo.  El sitio se llama La Casa del Niño. Mi vida cambió el día en el que me llamaron a tutoría y la directora me anuncia que me tenía que ir con una señora que había venido a buscarme, que me iba con ella a España.  Yo le dije que no pero la tutora me convenció de que era lo mejor para mí.  Me vistieron con ropa que había traído ella y, todavía atontado, me despedí de mis compañeros.  La mujer me dio la mano y me sonrió. Juntos nos subimos a un taxi.  Yo miré hacia atrás y me puse a llorar.  Ella me abrazó y me dio el primer beso y también mi primer juguete.  Me hablaba bajito.  Me ofreció galletas.  Luego vino el tren y al final el avión.  Yo estaba asustado y me chupaba el dedo gordo; aquella era mi afición favorita.  Me dio a entender aquella señora que estábamos llegando y yo, por la ventanilla veía una montaña grande con el pico nevado.  Al bajar del avión, un grupo de personas que nos esperaba, me dio muchos besos.  Eso me gustó.  Subimos al coche y llegamos a casa.  Me dieron una habitación para mi solo.  Cenamos cosas raras y yo sólo comí pan y leche.  Me fui a dormir, siempre con mi dedo en la boca.  A los pocos días, me llevaron a un colegio; mi colegio.
Ya voy entendiendo un poco más.  Dicen que soy una esponja.  Ahora tengo mamá, tíos, abuelos, primos.  A todos les preocupa que no me deje de chupar el dedo.  Por eso me llevaron a un sicólogo y él les dijo que lo único que yo había tenido mío era mi dedo.  Mi madre me regaló un perro de peluche.  Me encantó.  Ese día me fui a dormir y me chupé la pata del perro.  Ya no tengo miedo.


2 comentarios:

  1. ¡Que hermosa historia! Contada desde la personal voz de un niño, su protagonista, despierta emociones y simpatías. El lector conecta inmediatamente con los sentimientos de un niño y sus pasos lentos por el camino del amor y el calor de una familia.

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  2. HAS DESCRITO CON TERNURA Y GRAN HUMANIDAD LOS SENTIMIENTOS DE UN NIÑO AL ENFRENTARSE A SU NUEVA FAMILIA, A RECIBIR CARIÑO, COMPRENSIÓN Y TODO EL AMOR DEL MUNDO. ¡FANTÁSTICO!

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