martes, 4 de marzo de 2014

LIBERACIÓN. De Mary Rancel


Sus padres, personas acomodadas de clase media, no pudieron encauzarle por el camino que creían era el apropiado, eso les llenaba de angustia y ansiedad. Era un joven con formación pero, carecía de perspectivas de futuro; hubiera podido realizar un trabajo de responsabilidad, aunque a él eso de trabajar nunca le apeteció; malvivía deambulando de un lado a otro, sin meta ni rumbo fijo,; decía ser un bohemio. Su vida fue un desbarajuste hasta que un buen día, un colega, le entregó un surtido de pinturas, pinceles, un lienzo y un caballete y le dijo: -Procura sacarles provecho, yo ya no los necesito, me marcho de la ciudad-. Ese fue el mágico momento que marcó su vida.
El chaval, buscando pasar el rato, se puso a garabatear la tela con colores de disparejos matices; saliéndose de lo metódico, trazó líneas imaginarias, irreales…., lo que finalizó siendo una pintura abstracta. Él, la llamó “Liberación”. Se sintió feliz y disfrutó de ese instante que deleitó su vida.  Considerándose solidario, una vez concluida la obra, la donó a unos muchachos que pedían cosas para vender y, con su producto ayudar a los más necesitados –como si él no fuera uno de ellos-.
Días más tarde, encontró a los jóvenes en la plaza mayor; uno, se dirigió a él y le comentó con alegría: -¡Vendimos tu cuadro en quinientos euros!, la persona que lo adquirió quiere otro, pagará el mismo precio, así que…..¡manos a la obra!, te conseguiremos el material para que puedas trabajar.
Y así fue como sucesivamente, fue pintando y vendiendo sus obras a un precio razonable, haciéndose un hueco entre los pintores de su generación.
A partir de estos hechos, él solía decir: -Jamás lo hubiera imaginado, pero, cuando pinté el primer cuadro, plasmé en él la plenitud de mi espíritu, conseguí liberarme del lastre llevado durante tanto tiempo, conocí la emoción de mi existencia, los sentimientos, la libertad sin sufrimientos ni carencias. Me he realizado como persona a través de la pintura.

Una profesión en la que jamás había pensado, el azar la creó. A partir de entonces, brotó la ilusión, tuvo, amigos, paz, algo de dinero, y lo más importante, se reconcilió con sus padres. No ha necesitado nada más.


2 comentarios:

  1. Nada como ser fiel a uno mismo para sentirse realizado. El título dibuja muy bien la sensación que se siente al lograrlo. Me ha gustado

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  2. La liberación del alma y la del cuerpo, bonita combinación.

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