miércoles, 23 de mayo de 2012

EL HOMBRE MARIPOSA de Mary Rancel



Había una vez un hombre, siempre vestido de amarillo.  Muy imaginativo, pasaba las horas dando vueltas sobre una misma idea:  cuán felices debían ser las mariposas monarca, tan bonitas y coloridas y qué bien debían pasarlo entre flores, colores y  vuelos.
Así fue hasta que, finalmente y pasado un tiempo, el hombre de amarillo pudo cumplir su deseo de ir a Méjico, donde suelen parar esas mariposas antes de emigrar.  Ya estando cerca de ellas, las mariposas, como si de un igual se tratara, se pusieron a volar con tal intensidad que el hombre, salió volando por los aires al compás del vuelo de sus amigas. ¿Saben ustedes qué ocurrió?.  Pues sucedió que, a partir de entonces, no se le ha vuelto a ver.

4 comentarios:

  1. Este relato tuyo, Mary, es un excelente ejercicio de imaginación lleno de velada poesía y atmósfera onírica.

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  2. Cada vez que veo una mariposa miro fijamente, para ver si reconozco en alguna de ellas al hombre de amarillo.

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  3. http://www.youtube.com/watch?v=fQk4AyXdq7k

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  4. Querida Mary, cada vez me asombras más, con tú gran imaginación, parece tan real que tú misma te lo crees. un abrazo y Feliz Año Nuevo.

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