martes, 12 de febrero de 2013

ONCE LÍNEAS de Candelaria Bacallado





Voy a tratar de describir en once líneas lo que he vivido las últimas seis horas en el centro hospitalario, donde mi madre terminó su vida.  Siempre he visto a la muerte como algo natural, pero ahora me tocaba de cerca y rozaba sentimientos. 
Aunque la razón me dijera que era ley de vida por su avanzada edad, la visión del dolor y la lucidez mental de su final, hicieron mella en mí.
Doy gracias a Dios por permitirme estar a su lado en esos momentos, cerrando un ciclo de mi vida, también.  Me dejó con una sensación de paz interior que es difícil describir, un sabor agridulce que forma parte de la vida.




3 comentarios:

  1. Decir adiós a la persona que ha sido tu punto de referencia vital, debe ser muy difícil siempre, no importa las circunstancias. A pesar del dolor, veo dulzura en tus palabras y ese agridulce del que hablas se impregnará pronto de ella, estoy segura. Un abrazo, Cande

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  2. Cande,me he emocionado al leer tu relato,en tan pocas lineas no se puede expresar mejor lo que tu corazón de hija ha sentido. Un abrazo muy fuerte.

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  3. Querida amiga: Esa paz interior te la mereces por haber sido una hija ejemplar. Vaya un homenaje a tu marido y tu hijo que han sido tus pilares fundamentales durante estos años. Tu escrito de once líneas, describe tus sentimientos más sinceros. Recibe todo mi cariño

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