lunes, 6 de abril de 2015

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL PASTOREO Dolores Fernández Cano





Lucio es un excelente pastor.  Enamorado de sus ovejas, las mima y las pasea por el campo para que se alimenten.  Alguna vez y con delicadeza, procede a esquilarlas.  La ovejas viven felices pues saben se saben queridas y cuidadas por su ovejero.  Se lo agradecen con su clásico balido que entonan todas a la par, como una dulce melodía.
Las estrellas que iluminan el recorrido, sienten envidia de ese plácido amor, que comparten.  Los pájaros revolotean en el aire, mientras pian, pian y pian.  El búho, con una sonrisa maliciosa, intuye que existen, de por  medio, otros intereses.

Lucio, recostado sobre una piedra, con la más pequeña en su regazo, reconoce lo fácil que le supone quererlas, formando sin ninguna duda, entre pastor y ovejas, un gran equipo.


2 comentarios:

  1. Vaya, vaya. Todo parece tan inocente y bucólico hasta que hace aparición el búho y su maliciosa sonrisa. Eso me exige una segunda lectura y, entonces, ya no me resulta tan cándida la relación de Lucio con sus ovejas. ¡¡Ay, dichoso búho de mirada torva!!

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  2. Se ha comentado siempre el amor entre el pastor y sus ovejas. Por tu narración intuyo que es cierto.Cándida y pícara resulta esta historia, Muy buena,por cierto..

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