miércoles, 25 de enero de 2012

LA PRIMERA VEZ de Amalia Jorge Frías

LA PRIMERA VEZ


Ahondando en mis recuerdos, he querido buscar una primera vez que haya sido importante en mi vida y que, de alguna forma, la haya marcado para siempre.  En esta búsqueda, creo que la más decisiva fue haber conocido, cuando apenas tenía quince años, a un sacerdote natural de la isla de La Palma.  Se llamaba D. Miguel Pérez Álvarez y era director de la Casa Diocesana de Ejercicios y parte de su trabajo consistía en crear grupos de jóvenes de Acción Católica.
Don Miguel me descubrió a Cristo como a un padre, alguien que no te castiga sino que te ayuda a soportar las vicisitudes de la vida.  A él le oí decir por primera vez que la felicidad no se busca en el exterior sino en el interior de uno mismo y que no es más feliz quien más recibe, por el contrario, lo es el que más da.
Su bondad y su palabra encauzó mi vida y la hizo plena.  Sé que parte de la felicidad que he tenido se la debo a él y que, aunque ahora esté en otra dimensión, siempre le podré pedir ayuda.
Por muchos años que pasen, le estaré siempre agradecida y nunca olvidaré la primera vez que hablé con él.

2 comentarios:

  1. Hermosa semblanza de un personaje con efecto marcador en la existencia, atado muy bien a la propuesta de “una primera vez”. Un abrazo Amalia

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  2. MUY PROFUNDA Y EMOTIVA TU NARRACIÓN, ME HA IMPACTADO.SE NOTA LA FUERTE HUELLA QUE EL SACERDOTE DEJÓ EN TU ALMA. YA SABES QUE ME ENCANTA TU FORMA DE ESCRIBIR POR LO BIEN QUE TE EXPRESAS; TIENES LA VIRTUD DE CONMOVERME. HASTA LA PRÓXIMA

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