martes, 21 de agosto de 2012

LA ALEGRÍA DE MARIO de Dolores Fernández Cano


Tras su divorcio, Mario decidió que era hora de buscar otro estilo de vida, para vivir nuevas experiencias.
Después de jubilarse y al no tener hijos, cuenta con mucho tiempo libre.  Mario es alegre, muy sociable y cree que ha llegado el momento de romper con su pasado.  Necesita nuevas amistades.
Ha intentado conocer a otras personas por medio de internet y… ¡lo ha conseguido!.
Se comunica con una internauta, su nombre es Trinidad.  Según le ha contado ella, tiene dos hijos y lleva dos años de viudez.  Su profesión es la de escritora.
Pero todo eso no es lo que preocupa a Mario.  Los dos están de acuerdo en conocerse personalmente.  El inconveniente es que Trinidad vive allende los mares y Mario no es nada marinero.
Como ella no puede trasladarse, ha insistido en que sea ella quien vaya a visitarle.
Todas las tardes, Mario acude al puerto para reflexionar sobre su viaje.  La brisa del mar refresca su mente porque el mar es relajante, inmenso y, a pesar de todo, siente pavor por tener que cruzar el charco.
Los días transcurren y, como de costumbre, Mario camina pausadamente, llega al puerto y dirige sus ojos al mar.  Hoy se siente más ilusionado; comprende que no puede seguir de esa manera.  Es hora de descubrir mis verdaderos sentimientos, se dice. Además, Trinidad va a creer que soy un cobarde.  No es que tengamos una gran relación pero nuestros caracteres son muy parecidos y coincidimos en nuestros gustos.  Sí, venceré a mis temores, organizaré el viaje.  Los barcos de hoy en día son seguros, se repite.  Tengo que demostrar que soy un hombre valiente y decidido.
Sí, no cabía duda de que había llegado el momento.

2 comentarios:

  1. Dolores, tus progresos me producen orgullo, y leer lo que escribes, plena satisfacción. Una historia la tuya, de trama muy actual, desde luego; esos amores internaúticos están en boga.

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  2. SOY FIEL A TUS ESCRITOS Y CADA DÍA ME INTERESAN MÁS. SABES EXPLICAR LOS HECHOS CON MUCHA NITIDEZ Y, AL LEERLOS SE PUEDEN IMAGINAR, COMO SE SE ESTUVIERAN VIENDO.

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