martes, 29 de abril de 2014

FRUSLERÍAS de Dolores Fernández Cano.



En un glorioso día, envuelto por un silencio de acero, Hespérides se levanta con la sola idea de cambiar su destino. Necesita sentirse viva y para eso debe huir de su lugar de residencia. Ha escuchado, por medio de las ondas electromagnéticas que, frente a la costa africana, existe un archipiélago donde sus habitantes saben gozar la vida, más concretamente, en la isla llamada Tenerife. Ésta misma posee un carnaval, en el que sus gentes se disfrazan y pasean por las principales calles de la capital, Santa Cruz.  El menor Pluto, le aconseja que no se marche pues los peligros acechan fuera del espacio sideral.
Hespérides no le hace caso,  se prepara tomándose un buen desayuno. A continuación, sube a la nave intergaláctica, decidida a salir a la galaxia en la que se halla, prisionera de sus miedos.  Vistiendo un moderno traje de latón, que cubre  su voluminosa cabeza, por un bien colocado almete, intuye que pasará como una más del  pueblo. Todos creerán que forma parte de la fiesta, tal vez podía sucederle una simpática carnavalada, procedente de la algarabía.
La nave traspasa la atmosfera, dentro de breves minutos aterrizará. Hespérides se considera preparada para asumir riesgos, su corazón galáctico late con fuerza, a la vez que exclama:
 -¡Ya he encontrado un lugar para cumplir mi objetivo! ¡Eureka!.




2 comentarios:

  1. Trabajando el absurdo con estas Fruslerías, demuestras una vez más tu capacidad para enfrentarte a cada nuevo reto propuesto en el taller. ¡Bravo!

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  2. Las cosas siderales que solo los científicos comprenden, contigo resulta fácil comprenderlas. ¡Eres fantástica.!

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