lunes, 30 de septiembre de 2013

INSTINTO de Antidia Iraida Fernández



Caminando por la calle, voy olfateando el aire.  Me llega un olor a narcisos, oigo a los pajarillos cantar; están anunciando que llega el otoño.  Mas, de pronto, oigo música.  Tanteo el terreno, me paro donde me lleva el instinto.  Junto a la música, escuchó un taconeo, ¡esto es un tablao Flamenco!, me lo dicen mis sentidos.  Esa bailaora que baila hace saltar la madera y mi corazón.
Entonces, llega el recuerdo de cuando, de la mano de mi abuelo, entraba en la carpintería, tocaba la madera para aprender, a través del tacto de mis manos, o de los  ruidos que él hacía con sus manos y pies.  Recuerdos tan reales que  siento como si estuviera viviendo ahora aquel momento junto a mi abuelo. 

Él me enseñó a ver donde no había luz, a sonreír en un mundo de tinieblas.


3 comentarios:

  1. Antidia, es un gustazo contar contigo en nuestro Taller y Blog. Este relato, donde la voz narrativa se comunica con la vida, careciendo del sentido de la vista, es un muy buen comienzo. Bienvenida.

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  2. Magnifico tu relato. Tienes la virtud de saber expresar lo que sientes cuando escribes.Felicidades. Mary

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