viernes, 1 de junio de 2012

¿LA BODA? de Natividad Morín





Estoy en una iglesia, vine a conocerla y me encontré con la sorpresa de que se va a celebrar una boda.  Me encantan las bodas, así que me voy a quedar a verla.  Todos los invitados van muy encopetados.  Ellas con sus trajes largos y brillantes, ellos con traje de chaqueta y pajarita.  La novia acaba de llegar del brazo del padre del novio.  Lo sé porque escuché como alguien cuchicheó sobre el tema a mi lado.  No paran de hacerlo y todos se ven muy nerviosos porque se supone que debe ser el novio quien espere a la novia y no al revés.  Las amigas de la novia han hecho un corrillo y no paran de hablar, mientras que el cura no deja de mirar el reloj.  Se nota que está desesperado.  Todos, incluido yo, miran hacia la puerta, aunque está claro que el novio no vendrá; se habrá arrepentido a última hora.

2 comentarios:

  1. Muy bien llevado el punto de vista narrativo que se te pidió: de un testigo ajeno al hecho.

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  2. Eso de las bodas es muy bonito pero, cuando toca esperar al novio y no se presenta, feo, feo y decepcionante.Hasta pronto.

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