martes, 18 de febrero de 2014

LLUVIA De Mary Rancel.





El niño irrumpe en la estancia como una exhalación dirigiéndose  a su madre que se encuentre abstraída, -está elaborando un importante proyecto para su trabajo- y, le dice a grito limpio:
-¡Mami corre!, ven a la terraza para que lo veas. ¡Aprisa! Se puede terminar y te lo vas a perder.
-¿Qué modales son estos hijo? Por favor, explícame que está pasando para entender tu conducta. Comenta la madre airada.
El niño, ignorando las palabras de su madre, le tira de la mano y hace que se levante del sillón como un resorte, mientras la arrastra con todas sus fuerzas hasta llegar a la terraza y, señalando al cielo, exclama:
-¡Mira mami!, llueven bolitas de hielo ¿A que no lo habías visto nunca?
La madre sonríe entre comprensiva y divertida, estrecha al pequeño entre sus brazos y con ternura le explica:
-Es un fenómeno natural precioso; tienes razón al querer mostrármelo, gracias cariño. Hace una pausa y añade:
- Esto es una lluvia de granizos, agua congelada que se ha escapado de una gran nube oscura; el hielo pesaba tanto, que tuvo que salir al exterior en forma de bolitas congeladas, llegar hasta la tierra y brindarnos esta danza prodigiosa. La realidad, es que nunca había disfrutado de una lluvia que me proporcionará tantas emociones como esta. ¡Es la más bonita que he podido contemplar!; te lo debo a ti, tesoro mío.
Ambos regocijados disfrutaron del espectáculo; fue un recreo entretenido y lleno de encanto. La madre olvidó su trabajo y el hijo gozó de su progenitora durante toda la tarde, cosa que no solían hacer de forma habitual.
Esta maravillosa lluvia, fue un pretexto perfecto para propiciar el juego entre madre e hijo, que por las condiciones de la ajetreada vida no podía pasar con la frecuencia deseada.




3 comentarios:

  1. Dulce anécdota de las que está llena la estrecha relación cotidiana de una madre y sus hijos. Me encanta la anécdota y como, con un tono narrativo perfecto, la has convertido en un bonito relato.

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  2. Cuantas madres nos ha tocado pasar por esas situaciones que provocan los avatares del estres diario y, dejamos a un lado las cosas realmente importantes. Hermosa forma de narrarlo y hacer reflexionar sobre ello. Como siempre me encantó tu narración. Te felicito Mary.

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  3. Gracias queridas profesoras. Ambas tienen que ver mucho con lo que hago y, espero seguir aprendiendo poco a poco. Un fuerte abrazo.

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