¿Ignorancia o
adelanto? O si les gusta más, ¿tranquilidad o estrés?.
Vivimos en un mundo
agitado, acelerado, en el que el tiempo
cuesta dinero.
Nos levantamos ya
estresados, para no llegar tarde, en el coche apurados, corriendo de aquí para
allá, para que nos dé tiempo de todo, comemos
corriendo para poder ver la novela y cuando la estamos viendo, no nos
centramos, pensando en todo lo que nos queda por hacer...y no da el tiempo; no
alcanza.
¿Qué ha sido de esos
días eternos, donde parecía que el tiempo se había detenido y en donde las
horas no pasaban; de esos cocidos hechos fuego lento, para que sepan mejor, de esas
siestas tranquilas, en donde las preocupaciones no te quitaban el sueño?
Parece que fue ayer,
pero ha pasado mucho, y las cosas han cambiado demasiado; al fin y al cabo aquellos eran…¡otros tiempos!.
Razón tienes, me parece a mí. La tiranía del tiempo ha ido creciendo con él, hasta hacerse dueño del poder absoluto con el que nos gobierna día a día. Nos hemos convertido en sus esclavos y así estaremos a menos que hagamos algo al respecto. Hablar sobre el tema, como tú lo haces, es un primer paso.
ResponderEliminarMe encanta la forma en que relatas el paso del tiempo y sus consecuencias. Felicidades..
ResponderEliminarPregunto, ¿no seremos nosotros los tiranos con el tiempo?. Ahí, lo dejo. Mª Dolores.
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